La próxima frontera de la inteligencia artificial no conversa, actúa

Los nuevos sistemas basados en grandes modelos lingüísticos prometen transformar industrias mediante autonomía operativa y decisiones propias, pero abren dilemas éticos y riesgos inéditos para el control humano

Mientras aún asimilamos la capacidad de ChatGPT para componer poemas convincentes, redactar código o elaborar correos electrónicos profesionales —pese a sus ocasionales “alucinaciones”—, Silicon Valley ya prepara el próximo salto evolutivo: los Agentes de Inteligencia Artificial. Un cambio que no se trata simplemente de una nueva versión de la tecnología que conocemos, sino de una transformación radical en nuestra relación con las máquinas inteligentes.

Del diálogo a la acción autónoma
Como explicó recientemente Martin Hilbert, investigador de tendencias digitales de la Universidad de California en Davis, durante el Claro Tech Summit 2025, estamos ante un punto de inflexión. Los agentes de IA representan una ruptura cualitativa con los chatbots actuales.

“Los chatbots están diseñados para comunicarse. Los agentes, para ejecutar”, sintetizó el académico ante una audiencia que oscilaba entre la fascinación y la inquietud.