La nueva función que reemplaza los enlaces clásicos con textos generados por inteligencia artificial desató quejas en redes y preocupación entre creadores de contenido y medios digitales
Durante más de dos décadas, escribir en Google era el primer paso para encontrar casi cualquier cosa en Internet. Desde una receta, una noticia, hasta un dato académico, el buscador se convirtió en la herramienta universal para acceder al conocimiento en línea.
Pero esa experiencia, que muchos conocen de memoria, ha cambiado abruptamente. Google comenzó a mostrar un resumen generado por inteligencia artificial en lugar del clásico listado de enlaces. Esta “Vista creada con IA” ya esta activa para usuarios en Europa y Latinoamérica, y genera controversia.

Desde Google aseguran que esta vista “es más útil” porque permite obtener una respuesta directa sin tener que hacer clic. Pero la realidad es que miles de usuarios han comenzado a buscar cómo desactivar esta función, y no solo por comodidad; también medios, blogs y sitios especializados ya acusan una caída en visitas.
Entre los cuestionamientos a la función aparece que los resultados generados por IA no siempre son precisos, además que eliminan la necesidad de navegar por diferentes fuentes, limitando así la diversidad de perspectivas.
Cómo eliminar los resúmenes generados por IA en Google

Paso 1: activar la pestaña “Web”
La solución más inmediata, aunque algo tediosa, consiste en seleccionar la pestaña “Web” cuando se despliega el resumen con IA. Esto fuerza al buscador a mostrar los resultados tradicionales, como antes. No requiere ninguna configuración ni instalación, pero implica hacer clic manualmente cada vez que realizas una búsqueda que Google decide resumir.
Este método no desactiva la función, simplemente la esquiva. Por eso, muchos usuarios han comenzado a buscar formas más permanentes de volver al Google de siempre.

Paso 2: usar una extensión del navegador
Una de las formas más sencillas y efectivas de eliminar los resúmenes con IA es mediante una extensión. Ya existen varias, pero una de las más conocidas es Hide Google AI Overviews, compatible con Chrome, Firefox y navegadores similares.
La ventaja principal es su simplicidad, se instala en segundos y funciona automáticamente. A partir de ese momento, el buscador vuelve a mostrar el clásico listado de resultados, sin interferencias de IA. Además, es una herramienta de código abierto, lo que aporta una capa extra de transparencia frente a posibles extensiones maliciosas.
No obstante, hay un riesgo latente y es que Google tiene antecedentes de eliminar o restringir el funcionamiento de extensiones que van contra sus intereses, como ha ocurrido con los bloqueadores de anuncios o las herramientas de privacidad. Por eso, aunque las extensiones son prácticas, no siempre son una solución garantizada a largo plazo.

Crea en Chrome un buscador personalizado
Paso 3: crear un buscador sin IA en Chrome
Existe también un método más avanzado, pero que no depende de extensiones ni de soluciones temporales. Se trata de crear un buscador personalizado dentro de Chrome que reemplace la búsqueda predeterminada por una que siempre abra directamente la pestaña “Web” de Google.
Para configurarlo, hay que seguir estos pasos:

- Abrir Configuración en Google Chrome.
- Ir a la sección Buscador y hacer clic en Gestionar buscadores y búsquedas en el sitio.
- En “Búsquedas en el sitio”, seleccionar Añadir y completar los campos con estos datos: Nombre: Google sin IA Atajo: @web URL:
{google:baseURL}search?q=%s&udm=14
- Guardar y luego hacer clic en los tres puntos al lado de esta nueva entrada para marcarla como predeterminada.
A partir de ese momento, cualquier búsqueda realizada desde la barra de direcciones usará automáticamente la versión de Google sin IA.
Aunque Google ha impuesto su resumen con IA como la nueva cara de las búsquedas, todavía existen formas de recuperar la experiencia original. Ya sea a través de un clic adicional, una extensión, o un ajuste más técnico, los usuarios pueden volver a tener el control sobre cómo quieren acceder a la información.
Porque al final, la búsqueda en internet no debería ser un monólogo de la inteligencia artificial, sino una conversación abierta con el conocimiento disponible en la red.
fuente: infobae